Capitalismo: ideología o herramienta

 

Capitalismo: ideología o herramienta

 

Gracias a las frecuentes conversaciones que tengo con amigos que gozan de un alto nivel de conocimientos en las áreas de su especialidad, es que puedo nutrir más mis conocimientos. Es el caso de mi amigo Ítalo Tedesco, quien no sólo me prologó mi libro más reciente, sino que ha sido una amistad de más de 20 años que se ha profundizado con las muy frecuentes disertaciones en una gama inmensa de temas.

En estos días hablando un poco del capitalismo, la cara buena y mala de éste, yo le comenté el concepto que tengo, después de múltiples lecturas y discusiones, sobre el tema.

Los enemigos del comercio (parafraseando el título de uno de los libros de Escohotado), siempre han querido dibujar al capitalismo como una ideología para así utilizar la cara menos amable de él y decir que es un pensamiento político que busca destruir a los pobres, teniendo en cuenta que la pobreza (que es el estado natural de la humanidad), es la situación donde nadie desea estar.

El capitalismo tiene múltiples caras, la cara amable ha logrado hacer que el humano progrese en los últimos 250 años de un estado de pobreza extrema de más del 95%, a un 10% en la actualidad, una caída impensable hace un par de siglos por las mentes más lúcidas, ya que la humanidad desde que ha existido por más de 200 mil de años, contando nuestros más antiguas antepasados que no tiene tantas diferencia física con el sapiens moderno, vivieron en la pobreza más extrema al punto de no tener alimentos tan fácilmente, ni un techo donde morir en paz, a estar en condiciones mínimas que hasta hace pocos cientos de años eran consideradas lujos. Esto sin contar que se ha logrado aumentar porcentualmente de manera increíble la cantidad de personas que triplican la expectativa de vida, comparada con lo que era en el siglo XVIII.

El capitalismo también tiene esa cara nefasta que llaman capitalismo salvaje que hoy día practican los regímenes autoritarios que tienen los poderes muy bien centralizados, para mantener el control social, de manera que se traduce en el Capitalismo de Estado (tema que ya toqué en un texto intitulado Socialismo = Capitalismo de Estado) especialidad muy bien desarrollada por los zurdos en las últimas décadas, a la que le han sacado mucho provecho económico actores de todo tipo, entre ellos personajes dueños de multinacionales y grades empresas que sólo les importan sus intereses económicos, las pasadas elecciones norteamericanas fue un buen ejemplo.

El muy mentado Capitalismo Salvaje sin duda alguna existe por la naturaleza humana de muchos dirigentes sin escrúpulos que mantienen este sistema para su beneficio personal y no permiten que el ciudadano común progrese, por esto no se diferencia en mucho a los sistemas feudales que imperaron por todo el planeta hasta hace un siglo en algunos lugares. Muchos de estos territorios aún tomados por regímenes autoritarios monopartidistas.

El capitalismo es una herramienta útil para mejorar la calidad de vida de los seres humanos, más no es un pensamiento político propiamente. En otras palabras, los liberales clásicos (Minarquistas), entendemos que el capitalismo no es una ideología porque no tiene basamentos para ello. Es sólo ese vehículo que ha ayudado en los dos últimos siglos, y sigue haciéndolo, para progresar y salir de ese estado de pobreza material que nos ha acompañado desde que nos convertimos en sapiens.

Lic. José Francisco Marcano S.

Ig: @jfranciscomarcano

Tw: @jfmarcano

 

Les invito a leer mi libro “7 Textos caraqueños” con introducción escrita por el Dr. Ítalo Tedesco

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