Reflexiones: Con quién cuenta Venezuela

 

Reflexiones: Con quién cuenta Venezuela

 

Cuando era niño, en varias oportunidades algunos maestros y personas comunes les llegué a escuchar ¡Con quién cuenta Venezuela!, cuando les hacían algunas preguntas a un estudiante y este se quedaba con la cara de “ponchado” por no saber qué contestar.

Esto en realidad era más habitual de lo que debería ser, y seguramente alguna vez me pudo haber pasado a mí, pero con la diferencia que lo normal era que cuando preguntaban algo que yo no sabía, luego buscaba la respuesta para no pasar por ese trance, más con los años me di cuenta que la mayoría no hacían lo mismo.

Hace un par de meses una amiga me pidió que ayudara a la hija con unos ejercicios que tenía pendiente, eran las primeras tareas que le ponían en clases, comenzando la secundaría. Me senté a ayudarla, pero cada vez que le preguntaba cosas básicas como: ¿Qué son palabras agudas, graves o esdrújulas? ¿Cómo sacar un mínimo común múltiplo? ¿Cuántos Estados tiene Venezuela y cuáles con sus capitales? Verle la cara a esa niña y darme cuenta que no tenía ni idea de lo que le preguntaba. Me acordé de esa frase que de niño escuché tanto.

La realidad de la pobreza que se vive, no sólo en nuestro país sino en casi todo el planeta, tiene que ver que desde la primaria muchos niños no han tenido la oportunidad de enterarse de información básica o simplemente no le prestaron la debida atención en su momento y los maestros simplemente lo pasaron de grado para salir de ellos. Aunque en el caso venezolano es un lineamiento desde el Ministerio de “Educación” que los niños hay que hacerlos avanzar de grado y no hacerles repetir.

Esta pasadera de estudiantes sin una base básica de conocimiento hoy día ha llevado al campo laboral ingentes cantidades de personas que terminan aprendiendo a los golpes algunos oficios, y ese no es el problema principal ya que históricamente siempre el humano se las ha tenido que arreglar con lo que tiene. Pero más perturbador es ver los que entran en las universidades e institutos técnicos con estas carencias educativas y allí las cosas se ponen peor, porque algunos ya acostumbrados a pasar por pasar hasta hacen protestas contra profesores que les exigen tener una base de conocimiento mínimo, y estos profesores en muchas ocasiones son los señalados como castradores cuando en realidad sólo están haciendo su trabajo de formar profesionales.

Si hoy día sufrimos de un sucialismo tan radical, es porque muchos de esos malos estudiantes son los que dirigen a la nación, aprovechándose de otros que si son lo suficientemente inteligentes, pero que no tienen ética ni valores para trabajar en pos de las mejoras del país sino en enriquece a costa de la pobreza y miseria de las mayorías.  

Lic. José Francisco Marcano S.

Ig: @jfranciscomarcano

Tw: @jfmarcano

 

Les invito a leer mi libro “7 Textos caraqueños” con introducción escrita por el Dr. Ítalo Tedesco

 

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