Pantano político
Pantano político
Son cientos de series de televisión donde se suelen sugerir la realidad
de lo que sucede tras
bastidores en los centros de poder, muchos de ellos cuentan historias creadas
por guionistas quienes previamente
están empapados y con conocimientos de realidades internas, y suelen aderezarlo para el público
común, con alguna historia de amor.
Pero la realidad es que muchas de estas series suelen darnos ideas de
cómo se mueven los hilos del poder y esto sin duda es combustible para los
conspiranoicos, pero para quienes solemos tener los pies sobre la tierra,
muchas veces nos ayuda a abrir más el abanico de posibilidades al tratar de explicar
el porqué suceden ciertas cosas en las altas esferas gubernamentales.
Aunque la política en Latinoamérica dista mucho a lo que suele suceden
en centros de poder como Washington, Moscú, Londres, Berlín, entre muchos otros,
básicamente porque la mayoría de los que hacen política en Latinoamérica no
suelen tener un grado de formación tan alto y muchos son antiguos tirapiedras
en universidades públicas que tenían 15 años o más cursando y con la mínima de
las calificaciones. Si hay personas dentro y fuera que se encargan de mover
cuerdas para los intereses personales o de un grupo particular.
Estos intereses lo podríamos resumir en delincuencia organizada, cuales
muchos de sus líderes son claramente visibles y conocidos. No hay que ser un genio
en sumar hechos para darse cuenta de la situación beneficiosa que les trae a
elementos específicos de esta red delincuencial, para percatarse lo organizados
que están. Pero gracias a que las sociedades la han convertido adrede en un sálvese quien pueda, ellos han podido
mantenerse a flote sin el mayor de los inconvenientes.
Realmente la corrupción tan flagrante que existe en Venezuela y en toda
la región (aunque para ser honesto es en todo el mundo, unos más otros menos), se
debe más a la calidad moral, ética y de valores de las personas que suelen hacer
política en cada nación (los países nórdicos suelen tener la mejor de las calificaciones
positivas), por ello no es de extrañar que muchos suelen rasgarse las
vestiduras diciendo que son incorruptibles, y a la primera oportunidad se hacen
del primer botín posible. En cambio muchos de los que no suelen decir nada pero
actúan firmemente ante los falsos líderes, son vistos con cierto desprecio por
decir lo que las mayorías no quieren oír.
Lic. José Francisco Marcano S.
Ig: @jfranciscomarcano
Tw: @jfmarcano
Les invito a leer mi libro “7
Textos caraqueños” con introducción escrita por el Dr. Ítalo Tedesco

Excelente artículo. Muy oportuno.
ResponderEliminarBuen artículo! Aunque seguro las cúpulas del poder en Latinoamérica superan con crecer la imaginación de los productores de cualquier serie, cuando se trata de corrupción!
ResponderEliminarSin duda, ejemplos sobran y ver las declaraciones de robolucionarios chavistas detenidos amenazando decir lo que a muchos politiqueros sucialistas quieren mantener oculto a la luz pública, es un gran ejemplo.
EliminarGracias por comentar.
Saludos.