Reflexiones: Coaching motivacional

Reflexiones: Coaching motivacional
El humano durante toda su
evolución ha necesitado del incentivo para continuar. Hoy en día son típicas
las frases, “Sigue adelante”, “Never stop exploring”, “Just do it” por nombrar
unas muy populares, pero lo que no dicen las frases ni las personas motivadoras
es que el fracaso, es la regla.
Fracasar es lo más normal que existe,
miles de nuestros antepasado sucumbían sólo intentando cazar una gran bestia
para poder tener proteínas, otros morían tratando de inventar alguna máquina
que nos facilitara la vida o algún medicamento para alguna afección, y así
miles de ejemplos que podemos encontrar en toda la historia de la humanidad. El
que las cosas no salgan bien en todo momento es algo tan normal como la vida
misma, el aprender a superar los tras pies es lo importante, el saber pasar la
página cuando los esfuerzos no dan los frutos deseados, es lo ideal.
Por una u otra razón, hay
personas que para superar sus contratiempos suelen buscar a gurús que le
orienten, dependiendo de la cultura estos tienen muchas formas, desde chamanes
pasando por guías espirituales o religiosos, psicólogos, psiquiatras o
simplemente influencer que dan recetas para no caer a la hora de que un proyecto
no se dé.
El problema no es la
existencia de estos u otros personajes que prestan sus servicios para este tipo
de trabajo, realmente la situación es que la mayoría de los coaching se les
pasa decirle a la gente que lo normal en la vida es que las cosas no salgan
bien porque si a todos no salieran las cosas tal cual la proyectamos este mundo
no tendría tantos desastres desde lo micro a lo macro. Mas lo que si veo es que
muchos de estos se aprovechan de los incauto para ofrecer productos
maravillosos que sí le solucionaran la vida, según ellos.
Desde mi punto de vista lo que
siempre he comprobado que la vida sólo hay dos cosas que nos hacen avanzar o
lograr la meta. La primera es la actitud y la capacidad de hacer las cosas de
la mejor forma para que ello nos ayude a lograr poco a poco el fin deseado, ya
que si tenemos aspiraciones exageradas lo más seguro es un “trompazo”. Por
supuesto esto de la actitud es 100% parte nuestra y requiere que nos
preocupemos constantemente en autocriticarnos y oír las criticas constructivas (porque
sobran los egoístas que dicen las cosas sólo para destruir), para así buscar el
camino más sólido hacia nuestra meta.
El segundo si ya es algo que
no depende de nosotros y es lo que llamamos normalmente, suerte. Esta no la
venden ni la regalan, (mas lo que sí es que los buenos deseos de otros ayudan
para generar confianza). La suerte es tan del azar como acertar en la ruleta y
sin duda alguna ha hecho que mucha gente logre sus objetivos. Como esta última
no depende de nosotros, lo que le recomiendo es procurar trabajar la actitud
que si es la que podemos manejar y dejar la segunda al azar, porque simplemente
no nos queda de otra.
Por último, no dejarse llevar
por impulsos emocionales porque si las cosas no se construyen con ladrillos de
trabajos y constancia, el castillo que se erija será de naipes, y este se vendrá
abajo con un pequeño soplido de realidad.
Lic. José Francisco Marcano S.
Ig: @jfranciscomarcano
Tw: @jfmarcano
Les invito a leer mi libro “7
Textos caraqueños” con introducción escrita por el Dr. Ítalo Tedesco.
Resiliencia, que llaman. Excelente tema.
ResponderEliminarCiertamente "Resiliencia", un concepto tomado de la ingeniería y que ha ayudado de cierta manera, en las cátedras humanistas, a explicar nuestro esfuerzo a seguir ante la contrariedad.
EliminarSaludos.
Muchos de esos "motivadores" no son más que charlatanes que encontraron su nicho para hacer dinero.
ResponderEliminarPor desgracia es así, por ello me motive a escribir mi opinión ante el tema.
EliminarSaludos.